La Etapa 5 masculina, con salida en Tembleque y llegada en Manzanares, se presenta como una jornada eminentemente llana, diseñada para la velocidad y el control táctico de los equipos más potentes. A lo largo de 138 kilómetros, el pelotón atraviesa diez poblaciones y un territorio donde las largas rectas y la exposición al viento pueden convertirse en factores decisivos. El mapa y el perfil altimétrico muestran un recorrido estable, sin grandes ascensiones, que invita a un ritmo alto desde el inicio y anticipa una resolución marcada por la colocación y la capacidad de mantener la tensión competitiva hasta la meta en Manzanares.




