
La Etapa 2 masculina, entre Tarazona de la Mancha y Agramón, se presenta como una jornada de transición engañosa: 154 kilómetros que, pese a desarrollarse en terreno predominantemente llano, esconden un desgaste continuo marcado por el viento y los cambios de ritmo. El recorrido enlaza quince poblaciones y atraviesa una zona donde las largas rectas y los repechos suaves pueden romper la armonía del pelotón. El perfil altimétrico revela una etapa rápida, propicia para estrategias colectivas y para que los equipos con ambición controlen cada movimiento antes de afrontar la aproximación final hacia Agramón, donde la velocidad será determinante.
La Etapa 2 masculina, entre Tarazona de la Mancha y Agramón, se presenta como una jornada de transición engañosa: 154 kilómetros que, pese a desarrollarse en terreno predominantemente llano, esconden un desgaste continuo marcado por el viento y los cambios de ritmo. El recorrido enlaza quince poblaciones y atraviesa una zona donde las largas rectas y los repechos suaves pueden romper la armonía del pelotón. El perfil altimétrico revela una etapa rápida, propicia para estrategias colectivas y para que los equipos con ambición controlen cada movimiento antes de afrontar la aproximación final hacia Agramón, donde la velocidad será determinante.
Como municipio del ámbito rural de nuestra región, y como amantes del deporte y, en especial, del ciclismo, es un honor formar parte de esta II Vuelta Ciclista a Castilla-La Mancha LEADER como sede de la salida de la segunda etapa masculina, el próximo 10 de agosto.
Qué buena noticia que la II Vuelta Ciclista Castilla-La Mancha LEADER vuelva a pasar por nuestra tierra. Una carrera que recorre más de mil kilómetros por las cinco provincias de la región y que el 10 de agosto tiene una cita especial con nosotros: la etapa llega a Agramón, pasando por Hellín y Cancarix, y eso, para los hellineros y hellineras, es motivo de orgullo genuino.
